Carrito

Una maravilla que surgió de un error humano

Posiblemente nunca hayas oído hablar de él, pero te aseguramos que después de este post querrás visitarlo.

E. Guardiola

Imagen sacada de: www.Nuevamujer.com

Hoy venimos a mostraros el géiser Fly. Posiblemente nunca hayas oído hablar de él ya que es muy poco conocido, pero te aseguramos que después de este post querrás visitarlo.

¿Cómo se formó el géiser?

Todo comenzó en el año 1917, en el desierto de Black Rock. Unos granjeros comenzaron a hacer prospecciones en busca de agua subterránea para sus regadíos. Encontraron un manantial, pero el agua salía a 100 grados por lo que no era posible su uso para regar, así que se paró la extracción.

Cincuenta años después, en 1964 volvió a explorarse el manantial con fines geotérmicos (aprovechar la energía del agua caliente). Pero se volvió a desestimar ya que el agua no salía lo suficientemente caliente, así que se sellaron los pozos.

Años más tarde, el manantial comenzó a expulsar chorros de agua a presión a metro y medio de altura. En ese momento se formó el géiser Fly, que muy lejos de disminuir su actividad, sigue emanando chorros de la misma altura. Gracias a esa agua a presión se formaron estructuras calcéreas alrededor que dieron color al géiser. Además, la acumulación de minerales dió lugar a un montículo sobre el que se asienta, que a día de hoy sigue creciendo.

Datos curiosos sobre el géiser

El géiser Fly tiene una altura de un metro y medio y casi cuatro metros de ancho. Contiene varias terrazas que vierten el agua en casi 40 estanques sobre un área de 30 hectáreas. Está formado por minerales, pero son las algas termofílicas las que le dan esos colores tan distintivos.

Hace dos años fue comprado por la organización Burning Man y pertenece a una propiedad privada: El Rancho Fly. Se trata una organización sin ánimo de lucro que compró la propiedad para proteger el géiser. Durante los últimos años no podía visitarse sin la autorización de la organización, pero a partir de esta primavera se realizarán visitas guiadas.

La visita no tiene un precio establecido sino que va mediante donaciones. Para proteger el lugar las visitas se realizan por zonas no invasivas, es decir, se podrá ver el géiser desde una plataforma habilitada para ello. Gracias a esta iniciativa, podemos disfrutar de esta maravilla preservando su integridad.

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